El 29 de octubre de 1864 se procedió en Villaescusa de Palositos al amojonamiento y deslinde
de la llamada entonces Cañada Real. Lo que nosotros conocemos hoy como camino público
de Escamilla o cordel de Carrasalmerón, que nace en la Plaza de El Coso.

Motivó esta actuación que por algunos vecinos se había ocupado parte de la misma
y quizá medió alguna denuncia por la que se personó en Villaescusa, D. Raymundo Pérez,
a la sazón Visitador de Ganadería y Cañadas.

Sin duda eran otros tiempos y los alcaldes constitucionales de entonces velaban por el cumplimiento
de la legalidad y eso es lo que hizo D. Bruno García, algo no muy común en nuestros días.

Desconocemos los motivos que llevaron a unos pocos vecinos a ocupar parte de la Cañada Real,
pero quizá fuese el afán de obtener más alimentos para mantener a sus familias, si así hubiese sido
no cabe duda de que fueron motivaciones más nobles de las que se dan en nuestros tiempos.

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