LA RUINA DE LA IGLESIA ROMÁNICA
DE 
VILLAESCUSA DE PALOSITOS

    Pulsa en los enlaces de color verde para ver las imágenes.

  Entre todos la mataron porque,
ella sola, NO se murió.

 

Es bastante complicado resumir el estado actual de la iglesia románica de Villaescusa de Palositos, propiedad del Obispado de Sigüenza-Guadalajara, sin dejarse llevar por el apasionamiento y la indignación y que hemos podido comprobar en las Marchas de las Flores cada año.

En noviembre de 1999 el Obispado de Sigüenza-Guadalajara anuncia en su Boletín Diocesano El Eco que, en el marco del convenio firmado con la Consejería de Cultura de Castilla-La Mancha, se van a iniciar unas actuaciones con una inversión de 4.600.000 pesetas, con la finalidad de consolidar el monumento, siendo otro de sus objetivos prepararla para un posible traslado que dan como uno de los resultados lo que se puede observar en esta imagen, hemos visto la fachada principal, o sur, antes y después de la "consolidación".

Ahora veremos la fachada posterior, o norte, y el ábside igualmente antes y después de la "consolidación". Si os habéis fijado en las fotografías el tejado ha desaparecido, las tejas misteriosamente también, la techumbre de la nave ha quedado desprotegida como se aprecia en esta foto, los que conocéis el pueblo, al ver estas imágenes, habréis podido comprobar que también faltan las casas, pero esa es otra historia que ya contaremos en su momento.

Una consecuencia directa de la desaparición de la cubierta podemos apreciarla en el estado del ábside, como se puede ver en esta foto, en el que, una gran hienda o herida, se abre camino hacia el suelo como preparando el camino del propio ábside y sus centenarias piedras.

Siguiendo la visita llegamos a la puerta principal y única de la iglesia románica, aquí la fusión entre el purismo y el modernismo se hace patente, podéis comprobarlo en esta fotografía que nos muestra, en todo su esplendor, el antes y el depués del pórtico. Sin duda, el poder del ladrillo, también ha llegado a Villaescusa.

Antes de traspasar el pórtico, ya que nos esperamos lo peor, echamos una mirada al cielo y vemos lo que queda de la espadaña, aunque para nosotros siempre fue el campanario, hoy en un difícil equilibrio a pesar de los herrumbrosos y lacerantes nervios de acero que, traspasando los muros, intentan evitar el desplome total.

Accedemos a su interior y nos encontramos con la antigua puerta de bruces en el suelo, destrozada entre un mar de excrementos y escombros, como lamentándose de su infortunio y pidiendo que no pisemos sus restos, restos por los que pasaron nuestros ascedientes y muchos de nosotros mismos para celebrar todo tipo de costumbres, tradiciones y actos litúrgicos.

Una vez dentro, y con todo tipo de precauciones, comprobamos el resultado práctico de la "actuación" realizada, sin tejado, parte de la techumbre se ha precipitado al suelo de la nave, llevándose consigo el coro, donde una día hubo un órgano, y desestabilizando peligrosamente el muro norte, además algún andamiaje también ha cedido dejando los arcos de piedra a merced de la fuerza de la gravedad.

Esta es la triste, penosa y lamentable "actuación de consolidación" realizada en la iglesia románica de Villaescusa de Palositos en pleno siglo XXI, nuestra confianza, junto con muchos más, es que, tanto la Administración Autonómica como el propietario de la iglesia, es decir, el Obispado de Sigüenza-Guadalajara, conocedores ambos ampliamente de la situación, aúnen voluntades y sepan remediar sin dilación el abandono sufrido desde 1999 y que, igualmente, ambas instituciones, sean capaces de abstraerse a intereses locales muy particulares que desean un alejamiento del templo de su emplazamiento original, cuando no un destino peor. A esta situación se ha llegado con fondos públicos, que esos mismos fondos sean capaces de paliar lo realizado con la iglesia románica de Villaescusa de Palositos. En esa confianza, y en poder comtemplarla siempre en pie en el mismo lugar en el que fue construida hace casi 800 años, y firmada por su creador como podréis ver pulsando aquí, en esa confianza decimos, aguardamos impacientes por nuestros ascendientes, por nosotros y por las generaciones futuras.

Que la iglesia románica de Villaescusa de Palositos se salve de dar con sus centenarias piedras en el suelo, y permanezca rehabilitada allí donde fue erigida depende, hoy por hoy y exclusivamente, de la propia Iglesia.

Aunque parezca un contrasentido, desde junio de 2012 y después de mucho insistir, es Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento. Lamentablemente, quienes le otorgaron esa distinción teoricamente protectora, la están dejando caer impunemente contraviniendo toda la legislación vigente.


PÁGINA PRINCIPAL